Diversidad de alternativas desde el Recinto de Mayagüez
Foto:Suministrada
22 de Abril de 2009
Originalmente publicado en la edición impresa Diálogo Marzo-Abril 2009.
Por Ana Teresa Toro
De Diálogo
Puerto Rico tiene el beneficio de recibir las corrientes de los Vientos Alisios, considerados los más constantes del mundo. Así pues, la energía eólica, la energía solar y toda aquella que implica el oleaje y las temperaturas marítimas –además del desarrollo de biomasa– se piensan como las alternativas obvias de la Isla para remplazar la dependencia de las fuentes energéticas tradicionales.
“Cada una de estas tecnologías es un animalito diferente, no es lo mismo hablar de una que de la otra”, señaló el doctor José Colucci Ríos, especialista en energías renovables del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM). El investigador y Decano de la Facultad de Ingeniería de ese recinto, manifestó estar satisfecho del equipo de trabajo que se ha desarrollado en esa institución, pues no sólo cuentan con los ingenieros químicos y eléctricos, entre otros, sino que se han integrado personas de Administración Pública, Sociología y Agricultura para trabajar los proyectos de manera integral.
Actualmente se han sometido propuestas muy diversas. Entre ellas destacan el desarrollo de microalgas para biomasa en las instalaciones antiguas de Acuacultura en Lajas; una propuesta de desarrollo de vertederos; otra para la investigación de enzimas eficientes para procesar la lino celulosa (también para biomasa); y otra que utiliza catalizadores que pudieran facilitar el procesamiento de los residuos de las amapolas.
“Estamos tratando de darle valor añadido por ejemplo a la piña. De cada cinco libras que cosechas, uno se come de tres y media a dos y lo que sobra es lo que llamamos la lino celulosa”, explicó Colucci Ríos. También se está trabajando con un proyecto del Air Force para el desarrollo de combustible para aviones proveniente de micro algas nativas.
De otra parte, el doctor Efraín O`Neill, Director del Instituto Tropical de Energía, Ambiente y Sociedad, aclaró que estos proyectos, como por ejemplo el debatido parque eólico que se quiere construir en Guayanilla, son investigaciones que tienen varias etapas que conllevan muchos años de trabajo. “A veces se anuncia un proyecto como el de Lajas y la gente piensa que ya se está trabajando ese combustible y no es así. Muchas veces cuando se hacen los anuncios se está en la etapa de laboratorio, luego viene la etapa del desarrollo que es cuando llevas eso a un prototipo funcional y luego va la etapa de la comercialización. Son etapas que pueden llevar 10 años”, anotó.
“Good! But not in my backyard.”
Lograr la meta común de un futuro energético sostenible no sólo se trata de evaluar los recursos locales y explorar su desarrollo, sino de evaluar su implementación en un marco social determinado. De hecho, existe la Ley Número 267 del 2004 para el Desarrollo Sostenible de Puerto Rico. Legalmente, esta intención ya está codificada y está claro que la iniciativa de la energía sostenible debe ser implantada en el norte pero, ¿a cuenta de qué?
Desde el 2007, se escuchan reclamos en contra del desarrollo del proyecto de energía eólica en Guayanilla, por las repercusiones ambientales que podría tener en el Bosque Seco de Guánica. Muchos se preguntarán: ¿Cómo un ambientalista va a estar en contra del desarrollo de energías renovables?
Todos estamos de acuerdo en que es conveniente para el planeta la búsqueda de fuentes renovables de energía pero, ¿qué pasaría si una turbina eólica queda cerca de su residencia? Sin duda, muchos pondrían el grito en el cielo.
“La sostenibilidad es un paradigma basado en el conflicto, entre la comunidad privada y los recursos que son bienes comunes. Esto no es un proceso armonioso, es un proceso donde diferentes tensiones que existen ya en la sociedad tienen que ser de alguna manera atenuadas. Tiene que haber participación ciudadana pero desde el principio, no como cuando se llega a una vista pública y ya todo está planchado”, advirtió el doctor Cecilio Ortiz del Departamento de Ciencias Sociales del RUM quien junto a la doctora Marla Pérez, también de dicho departamento, trabaja en la elaboración de un índice de aceptación social de energía renovable para Puerto Rico.
Este proyecto pretende crear un mapa en el que, por ejemplo, se puedan identificar las áreas donde sería más viable desarrollar energía eólica o fotovoltaica y, con un listado de factores de aceptación social y ecológica del 1 al 15, se establezcan los parámetros para determinar que lugares son idóneos y cuáles deben descartarse.
“Yo quiero que la Administración de Asuntos Energéticos tenga una herramienta como esa para que cuando un desarrollador venga a invertir, desde la oficina se pueda decir ‘bueno antes de que compres el terreno, veamos dónde técnica y socialmente sería viable ese proyecto”, elaboró la doctora Pérez quien al igual que Ortiz considera que se está tratando de implementar tecnologías del siglo XXI con procesos del siglo XIX.
“Aquí hay que incluir a todos los que están geográfica, política y socialmente involucrados en donde está ese recurso. No puedes dejar a nadie fuera porque”, añadió Ortiz sobre ese sistema de consenso.
Indudablemente, el tema de la búsqueda del desarrollo de fuentes de energía renovables no es un asunto meramente científico. La necesidad de que la tecnología se transforme va de la mano con que se dé en la sociedad un cambio de paradigma. No hay soluciones mágicas, hay pasos concretos y complejos, tecnológicos y sociales. Es el reto del siglo XXI.
Asignaciones Federales a Energía
Préstamos y asignaciones para la Ley de Reducción de Emisiones de Diesel
$300 millones
Provee préstamos y asignaciones de fondos a estados y gobiernos locales para proyectos que reduzcan la emisión de diesel.
Programa de asignaciones para el proyecto Eficiencia Energética y Conservación
$3,200 millones
Asiste a los gobiernos locales y estatales en la implementación de estrategias para la reducción de las emisiones de combustibles fósiles generadas como resultado de actividades realizadas en la jurisdicción de las entidades elegibles y la reducción del uso de energía.
Programa de Energía Estatal
$3,100 millones
Puerto Rico: $38.75 millones
Asigna fondos a los estados que serán dirigidos a las oficinas de energía estatales. Los estados utilizan los fondos para atender sus prioridades energéticas y adoptar tecnologías de energía renovable o eficiencia energética.
Programa de asignaciones para vehículos impulsados por combustibles alternos
$300 millones (Por competencia)
Los fondos están dirigidos a establecer un programa de asignaciones para promover el uso de vehículos eléctricos plug-in u otra tecnología para vehículos eléctricos.
Electrificación de la transportación
$400 millones (Por competencia)
Provee fondos para establecer un programa de asignaciones a los gobiernos locales y estatales y las autoridades metropolitanas de transportación para proyectos de transportación eléctrica.
Programa de Reembolsos a Enseres Eficientes y Programa Energy Star
$300 millones (Por solicitud)
Provee reembolsos parciales a la compra de productos Energy Star para reemplazar enseres usados por modelos más eficientes.
Programa de asignaciones para créditos contributivos a energía renovable
Propone que el Departamento del Tesoro emita pagos para subsidiar un porcentaje del costo inicial de proyectos de energía renovable para comercios o residencias. Los proyectos deben comenzar a construirse entre 2009 y 2010, pero puede reclamarse el pago mientras sean puestos en funcionamiento antes de que el crédito contributivo expire.
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