calendar July 30, 2010
UPR
 

CRUSADA por un Puerto Rico libre de adicciones

Foto: Suministrada
Aumetar Disminuir

30 de Marzo de 2009

Originalmente publicado en la edición impresa de Diálogo Enero-Febrero 2009


Por Lillian E. Agosto Maldonado
Taller de Estudiantes

A pesar de que el uso de drogas ilegales sigue siendo uno de los principales problemas de salud pública en el mundo, los esfuerzos que nacen en los programas de prevención podrían hacer la diferencia en el control del avance de este mal social, según manifestó David Pérez Jiménez, investigador auxiliar del Instituto de Investigación Psicológica de la Universidad de Puerto Rico, durante el más reciente Congreso Anual del Consorcio de Recursos Universitarios Sembrando Alianza de Alerta a las Drogas, el Alcohol y la Violencia (CRUSADA).
De acuerdo con Pérez Jiménez, los lazos familiares, la vigilancia y las reglas de conducta son algunos de los factores de protección que reducen el riesgo a caer en las adicciones. Por otro lado, los ambientes caóticos en el hogar, la falta de apego y cariño y el fracaso escolar conforman los factores de riesgo.
El investigador del Recinto de Río Piedras sostuvo que las Prácticas preventivas basadas en la evidencia (PPBE) son muy efectivas. Indicó que las PPBE son programas que amparados en procedimientos rigurosos han probado ser eficaces en prevenir comportamientos de alto riesgo. Dichos programas atienden el problema de la adicción desde distintas dimensiones: individuo, familia, sociedad, pares, comunidad y escuela. Dos de sus características principales son que poseen evidencia de su funcionamiento y que cuentan con peritaje y experiencia profesional. También abarcan todos los tipos de drogas; sus programas con la familia fortalecen el desarrollo de destrezas de crianza e intervienen desde etapas tempranas (pre-escolar) para atender factores de riesgo como conducta agresiva, destrezas sociales y fracaso académico. Asimismo, llegan a poblaciones en diversos escenarios como la escuela, clubes, organizaciones de bases de fe y medios de comunicación y son de larga duración, entre otros atributos.
Pérez Jiménez declaró que la educación es el mecanismo principal ante la prevención y el trato de las adicciones. Indicó que los programas exitosos dirigidos a los estudiantes de la escuela elemental fomentan destrezas de auto-control, conciencia emocional, comunicación, solución de problemas sociales y apoyo académico, especialmente en la lectura. Mientras que los de la escuela de intermedia desarrollan aquellas destrezas relacionadas con los compañeros de clase, el compromiso personal contra las drogas y el refuerzo de las actitudes, así como la auto-eficacia y asertividad.
Por otro lado, el doctor Ángel A. González, especialista en Medicina Interna y Adicción, expuso que una vez el individuo se hace adicto, la medicación es la respuesta. “El uso de un medicamento tiene la capacidad de reducir los daños o efectos adversos que puede producir la sustancia adictiva”, afirmó el especialista durante su ponencia Conceptos básicos: medicación, descriminalización y legalización. “Es una alternativa que puede convivir con todas las otras. Es decir, podemos optar por la medicación para el tratamiento del adicto a la vez que descriminalizamos el uso de algunas drogas y prohibimos otras”, sostuvo.

La voz de los estudiantes

Los estudiantes de los distintos colegios y recintos universitarios también tuvieron la oportunidad de expresarse en el Congreso que se celebró en el Hotel Intercontinental de Isla Verde bajo el lema de “Las Adicciones, Desafío a la Salud de los Pueblos...Prevención, Educación y Tratamiento”. En el conversatorio universitario, Luis D. Pérez, alumno de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo, manifestó que para aplicar todas las técnicas preventivas, educativas y de tratamiento deben comenzar con los miembros de las instituciones. “Es parte de la responsabilidad social de cada empresa y está en los adultos el darnos ejemplo que debemos seguir”, añadió.
Por su parte, Jean Carlos Lebrón hizo hincapié en el valor que tiene dedicarles tiempo a las personas afectadas por las adicciones. “Dedicarle un minuto de tu tiempo a alguien vale más que todo el dinero del mundo”, señaló el estudiante de la Universidad Interamericana de Puerto Rico en Fajardo. Un llamado a la acción fue reclamado por la estudiante del Recinto Universitario de Mayagüez, Katiria Flores, quien recalcó que “la teoría está, lo que falta es la acción”. Por último, el joven Juan E. Cabán, también estudiante del recinto mayagüezano, exhortó a los presentes a ayudar a los afectados por estas adicciones e hizo una petición de instrumentos que atienden estas necesidades.

Sobre CRUSADA

Entidades como CRUSADA tienen como meta principal educar a la comunidad sobre las adicciones y sus consecuencias en la salud tanto física como emocional. El organismo, conformado por representantes de diferentes instituciones universitarias, está “comprometido en fomentar ambientes universitarios libres del uso y abuso de alcohol, otras drogas y violencia”. También procura promover estilos de vida saludables en el campo universitario y alrededor de éste.
Endosados por el “Network Adressing Collegiate Alcohol and Other Drug Issues” del Departamento de Educación de Estados Unidos CRUSADA, desde el 1989 forma parte de las iniciativas que se realizan para contribuir al objetivo de construir un mejor Puerto Rico.
Entre las instituciones que participan en CRUSADA se encuentran: la Universidad de Puerto Rico, la Universidad Interamericana de Puerto Rico, la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, el Sistema Universitario Ana G. Méndez, el Columbia Centro Universitario y el National College Business & Tech.
Asimismo, forman parte la Universidad del Sagrado Corazón, la Universidad Central del Caribe, la Universidad Politécnica de Puerto Rico, la Universidad Central de Bayamón, la Escuela de Medicina de Ponce, Caribbean University, American University, la Escuela de Artes Plásticas, la Universidad Adventista de las Antillas, Ponce Paramedical College, EDP College, EDIC College, el Colegio Universitario de Justicia Criminal, ICPR Junior College, el Instituto de Banca y Comercio y el Instituto Tecnológico de Puerto Rico.

Uso de drogas entre adultos

El 49% de los adultos puertorriqueños ha usado alcohol durante el último año.
Un total de 276,125 (9.4%) puertorriqueños han usado drogas durante el último año.
El 4.8% cumplió con los criterios de dependencia del alcohol.
El 31.4% de las personas con dependencia del alcohol cumplió con los criterios diagnósticos para depresión mayor o ansiedad.
Sólo el 5.4% de las personas con un diagnóstico de dependencia al alcohol recibieron servicios especializados de tratamiento.
El 75% de las personas con un diagnóstico de dependencia de drogas no ha recibido servicios de tratamiento para su condición.

Fuente: Estudio de Necesidad de Servicios para Trastornos de Subsistencias, realizado por Héctor Colón y Juan Carlos Reyes de la Escuela Graduada de Salud Pública de la UPR.

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